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Precios y datos · Guía

Cómo contratar a un videógrafo o una productora para tu empresa: guía en 8 pasos

Antes de pedir presupuesto, define para qué quieres el vídeo, qué entregables necesitas y qué derechos de uso incluye. Checklist para contratar sin sorpresas.

Dani Acero3 min de lectura
Portada de la guía para contratar a un videógrafo o productora
Imagen: Delante de Cámara

Contratar un vídeo para tu empresa se parece poco a comprar un producto: el precio depende de decisiones que muchas veces no has tomado todavía. Esta guía ordena esas decisiones antes de que pidas presupuestos, que es cuando más dinero se ahorra.

1. Define para qué quieres el vídeo

Un vídeo no sirve «para tener un vídeo». Hay objetivos distintos que piden piezas distintas: presentar la empresa, captar clientes, contratar talento, cubrir un evento, formar a empleados o dar visibilidad a un directivo. Escribe el objetivo en una frase y dónde se va a ver (web, LinkedIn, Instagram, una pantalla en una feria). Esa frase condiciona todo lo demás.

2. Decide quién tiene que verlo

El mismo mensaje no se cuenta igual a un cliente potencial que a un candidato o a un inversor. Si el público es mixto, probablemente necesitas más de una pieza, no una pieza larga que intente contentar a todos.

3. Aclara los entregables

Pregunta cuántas piezas incluye el presupuesto y en qué formatos: un vídeo principal, versiones cortas para redes, formato vertical, subtítulos, versión en otro idioma. Un vídeo principal y diez cortes para redes son trabajos distintos.

4. Pregunta qué incluye la grabación

  • Días de rodaje y horas por jornada.
  • Equipo humano: quién graba, quién hace sonido, si hay dirección o producción.
  • Localizaciones, desplazamientos y permisos.
  • Si hay personas que salen en pantalla y se necesita preparación.

5. Pregunta qué incluye la edición

Número de rondas de revisión incluidas, música, corrección de color, rotulación y subtítulos. Una ronda de cambios más no es un problema; diez, sí lo es si no estaban previstas.

6. Aclara los derechos de uso

Este es el punto que más sorpresas da. Pregunta dónde y durante cuánto tiempo puedes usar el vídeo, si incluye publicidad de pago, si la música tiene licencia para tu uso y si hay derechos de imagen de las personas que aparecen. Que quede por escrito.

7. Pide un presupuesto desglosado

Un número único no te deja comparar. Pide el desglose por preproducción, rodaje, postproducción y entregables, y qué pasa si el proyecto cambia a mitad de camino. Comparar solo el precio final lleva a decisiones malas: dos presupuestos pueden incluir cosas muy diferentes.

8. Mira el trabajo anterior, no solo el portfolio

Pide ejemplos parecidos a lo que necesitas (un evento, una entrevista, un formato vertical) y, si puedes, habla con un cliente anterior. Pregunta por el trato y los plazos, no solo por el resultado.

Señales de alerta

  • Presupuestos sin desglose ni condiciones por escrito.
  • Plazos que no tienen en cuenta tu revisión y la de tu equipo.
  • Nadie pregunta por tu objetivo ni por tu público.
  • No se habla de los derechos de uso de la música ni de la imagen.

Resumen para llevar a la reunión

  1. Mi objetivo, en una frase.
  2. Mi público y dónde se verá.
  3. Qué piezas y formatos necesito.
  4. Cuántas rondas de cambios quiero.
  5. Qué derechos de uso necesito y por cuánto tiempo.
  6. Qué fechas son innegociables.

Con eso sobre la mesa, cualquier profesional puede darte un presupuesto comparable.


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